“La ciudad ideal ya no existe, es un sueño imposible”.
En la mente de los artistas renacentistas y de otros arquitectos utópicos posteriores podía existir, cuando la ciudad todavía estaba por hacerse, por inventarse.
Siempre me ha gustado mucho esas tres paneles de pinturas apaisadas tituladas La Ciudad Ideal. Cada uno está actualmente en una ciudad distinta: Urbino, Baltimora y Berlín. Son realmente misteriosos, empezando porque unas veces aparece como su autor Piero della Francesca y otras Luciano Laurana. Algunas de las ideas arquitectónicas presentes en las pinturas no tienen precedentes. Con gran limpieza y perfección perspectiva muestran unos espacios urbanos renacentistas que incluyen edificios que representan una parte de las estructuras políticas y sociales la ciudad. Me gustan en su forma y en su fondo. La más famosa es la que se encuentra en Urbino en la que en el centro aparece un edificio de planta circular. Tampoco en esta pintura se ve a ninguna persona. |