Éste parisino afincado en Madrid comienza sus andadas en las calles de su barrio escribiendo su nombre sobre cualquier superficie. Desde hace unos años comienza a interesarse por nuevas formas de arte urbano proyectando su concepto a la comunicación de masas, en la que, indirectamente, se sitúa el graffiti actual.
El Tono basa su trabajo en la intervención del espacio visual urbano de la misma manera que lo hace la publicidad, con sus códigos visuales y estéticos. Sus diapasones rectilíneos se camuflan entre las diversas formas publicitarias que invaden nuestras ciudades, obligando al espectador a asumir sus códigos al igual que asume los demás, impuestos por la cultura occidental.
Nuria, compañera inseparable de andanzas de otro de los artistas fundamentales en nuestra escena dentro de este campo, El Tono.
Parafraseando sus propias ideas podríamos definir su arte de la siguiente forma:
“Nuestras intervenciones urbanas son el resultado de una reacción espontánea para confrontar la saturación visual que se ve en los espacios urbanos. Pintando formas simples y aparentemente sin ningún mensaje, conseguimos enfrentarnos a todos los posters, anuncios, y señales que se nos imponen a la fuerza a los ciudadanos de a pie...” |