-Confrontaciones Sociales Feministas, Diásporas Queer y Narrativas del Género-
Propuesta y coordinación Fefa Vila Núñez y Diletantes.
“Como Tiresias, primero fui una cosa y después otra. Fui ridiculizado por mis compañeros de clase, convertido en conejillo de Indias por los médicos, palpado por especialistas y calibrado por Don Dinero. Una pelirroja de Grosse Pointe se enamoró de mí sin saber lo que era (también le gusté a su hermano). Un carro blindado me condujo a una batalla urbana; una piscina me convirtió en mito; abandoné mi cuerpo para tomar posesión de otros: y todo eso sucedió antes de que cumpliera dieciséis años.”
Así termina el segundo párrafo de Middlesex, la segunda novela de Jeffrey Eugenides (Detroit, E.U., 1960), después de Las vírgenes suicidas (1993), que hemos querido utilizar, con premeditación y alevosía, como título que abre este proyecto de carácter colectivo, fruto de la cooperación y el trabajo conjunto entre Diletantes y Fefa Vila Núñez.
La transformación, el cambio de identidad sexual, la construcción de los destinos corporales, el crimen y el castigo que recaen sobre vidas hormonalmente alteradas o étnica y racialmente marcadas, sobre determinadas prácticas sexuales u oficios tan antiguos como actuales, si consideramos el grado de polémica que suscitan, así como, las resistencias materiales y simbólicas que establecen algunas personas para sobrevivir e imaginarse habitantes de otros cuerpos en otros mundos posibles, son algunos de los temas que queremos abordar en este escenario, que no pretende ser nada más que un encuentro que promueva, y amplíe, la reflexión y la acción conjunta entre activistas, pensadoras y artistas mayoritariamente españolas.
Sin lugar a dudas, en el contexto español es necesario abordar una revisión del papel crítico de ciertas prácticas discursivas, artísticas, teóricas y militantes que se generan dentro de los contextos de producción de la acción política (no institucional) y en diálogo con los discursos más críticos y revulsivos que los pensamientos feministas y queer han generado en estas últimas décadas. Como explica Donna Haraway, “solamente la perspectiva parcial promete una visión objetiva”, y esta perspectiva parcial exige una política de la localización y de la implicación en un locus concreto desde el que se habla, se representa, se actúa o se analiza, en este sentido nuestro propósito no podría ser de otra manera, es una vez más un intento parcial dentro de un marco que nos aglutina colectivamente; el de la acción e investigación militante feminista-queer de la que inevitablemente somos “juez y parte”. Es este un viaje abierto promovido por el deseo de cartografiar diálogos, consensos y disensos… posiciones en conflicto entorno a la producción sexual y corporal de la subjetividad como un eje en y de confrontación que pone en cuestión las narrativas dominantes y aplastantes del género y que busca reconstruir una política sexual de unidad y pluralidad que realmente sean PLURALES. De esta manera, con este proyecto, no quisiéramos tanto acatar las lecciones y las leyes promulgadas de la “transgresión queer” sino más bien apuntar hacia nuevos caminos que nos devuelvan una y otra vez a la política como experiencia colectiva que a modo de conciencia impulse y permita cambiar las condiciones de vida y las posibilidades de conocer y ser conocido, desmontando para ello los propios mitos y estereotipos en los que también nos movemos. A modo de diáspora, de desplazamiento, de huidas reflexivas en todas las direcciones… fugas necesarias que nos permiten conocer y reconocernos como sujetos de acción, como putas, bolleras, intersexuales, transexuales, feministas, mariquitas en el ejercicio de nuestros oficios diarios donde el género nos habla de desigualdades específicas y múltiples, de experiencias socioculturales y raciales diversas y también de aspectos corporales que cuentan historias de sida, de éxodos elegidos u obligados, de alteraciones profundas en la matriz de los órdenes establecidos. |