Este grupo de culto pasa por ser uno de los más radicales en cuanto a posicionamientos postfeministas y queers que escenifican en sus conciertos.
“Chicks On Speed no somos punk ni electrónica… Somos todo a la vez. No queremos que nadie nos pueda meter dentro de una caja y ponernos una etiqueta. Nuestra música tiene demasiados colores para que nos metan en una maldita caja. Chicks On Speed estamos intentando crear nuestros propios clichés, nuevos clichés. La década de los 80 es importante porque crecimos con ella. También fue una época en la que las mujeres empezaron a desmarcarse y a rebelarse en el arte más que nunca, así que eso también puede ser importante. Chicks On Speed es un trabajo entre personas que casualmente son chicas, pero eso no significa que debamos tomar una postura feminista. Somos chicas y eso influye en nuestra forma de ver las cosas, pero no tenemos porque comulgar con ningún movimiento. De todas formas, la gente se toma la idea de feminismo con miedo, como si fuese algo negativo, mientras que no creo que sea tan importante |